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Opinión FL: “Brechas e inclusión en educación”

30 julio, 2018

Hoy no es novedad que los promedios esconden información y pueden generar un impacto negativo en el desarrollo de políticas públicas inclusivas. En educación hemos alcanzado importantes avances, por ejemplo, hoy se reportan los resultados SIMCE identificando brechas por dependencia del establecimiento, por nivel socioeconómico o por género. Poco a poco se han ido instalando en nuestro discurso preguntas que nos llevan a reflexionar sobre las desigualdades detrás de esos resultados. No sólo queremos saber cuál fue la cifra final, sino también para quiénes es real ese resultado. Sin embargo, si queremos que la educación inclusiva sea una realidad en Chile, debemos seguir esforzándonos para que estas preguntas no sólo aparezcan cuando se reportan datos oficiales, sino también en nuestro día a día, sobre todo al interior de las salas de clase.

La asistencia promedio en los establecimientos que trabajan junto a Fundación Luksic es de un 81,6%, pero ¿cuántos de sus estudiantes presentarán ausentismo crónico? En tanto, la tasa de aprobación promedio de estos mismos establecimientos alcanza un 80,1%, pero ¿sabemos cuántos estudiantes aprobarán con la nota mínima?

Justamente tratando de responder este tipo de preguntas, el equipo directivo y docente del Liceo Óscar Bonilla de Antofagasta logró algo que no había sucedido en una década: reducir en casi 23 puntos porcentuales los estudiantes que se encuentran en nivel insuficiente, según el último SIMCE de Lectura de 2° medio. Ellos abordaron el compromiso de mejorar los aprendizajes desde distintas perspectivas, enfocándose en los estudiantes con menor asistencia y en aquellos con menor rendimiento escolar, pues tenían una mayor probabilidad de reprobación o deserción durante el segundo semestre del año. Reconocieron que sus estrategias no le servían al estudiante promedio, porque el estudiante promedio no (necesariamente) existe. Y dieron un salto hacia la equidad disminuyendo las brechas en dichos indicadores.

Casos como estos son los que nos motivan y desafían como Fundación. Vemos con optimismo que hay mejoras y avances. Ahora tenemos que seguir trabajando por el 69% de estudiantes que aún se mantienen en el nivel insuficiente. Esa es nuestra nueva brecha.

Valeria Acevedo
Coordinadora de Proyectos de Fundación Luksic