Parque Pirinel: Un nuevo espacio de conservación
El diario Austral Región de Los Ríos publicó un reportaje sobre el Parque Pirinel, iniciativa del área de Conservación de Fundación Luksic, describiendo el recorrido por sus senderos y su propósito: preservar y proteger territorios para dejar un legado a las futuras generaciones de majestuosa belleza y riqueza científica.
A aproximadamente 140 kilómetros de Valdivia está el Parque Pirinel. Se ubica en el sector Chan Chan, en Panguipulli, en las cercanías de Choshuenco. Desde la capital de Los Ríos existen dos alternativas de acceso: Los Lagos-Riñihue, bordeando el lago, o bien Panguipulli-camino a Neltume-Choshuenco.
Este Parque es una iniciativa de conservación impulsada por Fundación Luksic, que durante cuatro años trabajó para materializar este proyecto que desde el 14 de febrero de 2026 está abierto a los visitantes, pero operando en marcha blanca. Son 12 mil hectáreas y más de 10 kilómetros de senderos. Al llegar, hay un centro de visitantes. Es la primera parada. Allí es posible acceder a material informativo y se proyecta que durante el segundo semestre esté operativa una cafetería.
El recorrido
Una pasarela de madera, de 524 metros y con una pendiente de aproximadamente 5 por ciento es protagonista en la primera parte del recorrido. Está diseñada de forma inclusiva, ya que el propósito es que cualquier persona, incluso con dificultades en su movilidad, pueda transitar por ella. Durante la caminata, ya se comienzan a observar las primeras especies de flora y funga.
Por ejemplo, el copihue se muestra en gran parte del recorrido. También, el poe —conocida como chupalla o chupón— que se observa sobre algunos troncos. O árboles como el ulmo, olivillo, coigüe (destaca la presencia de uno de más de 600 años), roble, raulí y lenga. Mientras que entre la vegetación es posible escuchar el canto del chucao y ver cómo se escabulle entre el verde del paisaje. Finalizada la pasarela, está la cascada Pirinel. Lleva el nombre del estero, un curso de agua que nace del volcán y desemboca en el río Enco. Desde el sector de la cascada se conectan otros tres senderos.
Uno es Las Vertientes, de dificultad media-alta, de 2,6 kilómetros y con tiempo estimado de ida de dos horas. Otro es el Bosque Antiguo, de dificultad media, de 2,9 kilómetros, con un tiempo estimado (ida) de dos horas y veinte minutos. Y el Del Silencio, de dificultad media, de 2,6 kilómetros, con un tiempo estimado (ida) de dos horas. Al seguir por el sendero Las Vertientes, uno de los mayores atractivos es el puente. Es colgante.
Desde éste es posible apreciar un curso de agua. Los senderos están conectados entre sí y todos terminan en La Raulivera, que es definido como un anfiteatro natural que tiene vista al complejo volcánico Mocho Choshuenco.
Conservación
Un propósito del parque es destinar las tierras a la ciencia y la conservación. Así fue diseñado en su origen. Durante cuatro años estudiaron la zona: ‘Partimos inicialmente con científicos, viendo cuáles eran los valores ecológicos y viendo cuál era la estrategia de conservación que debería haber.
Yo diría que algo que caracteriza este proyecto ha sido la perseverancia y la cautela que hemos tenido para entender cuál es el rol que queremos cumplir y tratar de armar un modelo de conservación que haga sentido, y el fruto de todo ese esfuerzo, de todos esos años estudiando esto, pudimos por fin verlo cuando iniciamos la marcha blanca’, así lo detalló Nicolás Mora, director de Conservación de Fundación Luksic.
La situación en Chile y en el mundo asociada a la crisis de la biodiversidad, a raíz del cambio climático, fue parte de los estudios que desarrollaron y que permitieron identificar las brechas que existen en el país, según indicó. ‘Eso, de alguna forma, nos conduce hacia el objetivo que es la conservación y es la ciencia’, sostuvo. Pero esa tarea debe ser en conjunto con el ser humano. ‘Hoy día, una conservación moderna, incluye a la actividad productiva, incluye al ser humano. El ser humano es parte también de esto.
No es poner un candado, por así decirlo, y olvidarnos de lo que hay ahí, sino que también es integrarse’. Esa —afirmó Mora— es la única manera de lograr modelos sustentables, con permanencia a largo plazo. ‘La función objetivo acá es justamente que este lugar se preserve de la mejor manera para el futuro. Pero sabemos que eso va de la mano con las comunidades, va de la mano con la educación ambiental. Por lo tanto, tenemos hoy día el parque abierto al público. La idea es que el público pueda venir, pueda conocer, que venga en familia, que lo recorra’, señaló.
Así, un elemento importante en su génesis fue la infraestructura. Según explicó Mora, parte elemental del diseño original era cómo el parque se integraba al paisaje: ‘cómo tratábamos de hacer una intervención lo más mínima posible, que fuera funcional a lo que queríamos hacer, que era conservar, que era generar ciencia, que era que esto sea un espacio de educación al aire libre, un laboratorio al aire libre. Por lo tanto, desde la arquitectura original del proyecto y el desarrollo del mismo, la idea fue justamente cómo nos integramos al paisaje.
Si tú vas, cuando entras al parque Pirinel, de alguna manera está un poco escondido, la infraestructura es realmente la mínima para poder sustentar el modelo que tenemos y cuando vas entrando al parque, va apareciendo la infraestructura de acceso’.
Mora subrayó que este proyecto tuvo un fuerte vínculo con la comunidad desde su origen: ‘este es un proyecto no para la comunidad, sino que con la comunidad’, aseguró. ‘Desde el inicio hemos tratado de impregnar eso en todo el desarrollo; como formar ese tejido colaborativo.
Hoy día, por ejemplo, no estamos cobrando entrada para la gente de Choshuenco, de Punahue, de Paillahuante o de Riñihue, ellos pueden entrar gratis al parque’. Y junto con ese componente del modelo que instalan, indicó que también es importante integrar la educación ambiental, a través de la vinculación con las escuelas del entorno. Y en ese contexto están desarrollando la iniciativa Aula Pirinel.
Así, planteó que la tarea es ‘cómo traemos colegios, escuelas de Choshuenco, de Panguipulli, de la región de Los Ríos, a que puedan venir a conocer el parque, a que se puedan maravillar de todo lo que tenemos ahí. De alguna forma, también la infraestructura del parque está diseñada para poder recibir alumnos, para poder recibir gente y que cada uno de ellos se vaya, ojalá, con un aprendizaje.



