Microemprendimiento en Chile: la mitad vende menos de $1 millón al mes y persisten brechas de género y digitalización en mayores
Un análisis de Fundación Luksic –con una muestra de más de 18 mil emprendedores- revela que todavía existen barreras de género y una marcada participación de personas mayores, junto con desafíos en ingresos y digitalización.
Una radiografía a más de 18 mil microemprendedores tradicionales, que utilizaron la herramienta La Brújula del Emprendedor de Fundación Luksic- muestra un ecosistema marcado por la persistencia, pero también por importantes desafíos estructurales. Si bien el 51% de los negocios supera los tres años de antigüedad, cerca de la mitad registra ventas mensuales por debajo del millón de pesos.
La Brújula del Emprendedor es una plataforma digital gratuita, que nació para ayudar a los emprendedores a ordenar sus negocios y definir sus próximos pasos. El proceso comienza con un diagnóstico simple que toma alrededor de 10 minutos y luego una ruta personalizada con contenidos prácticos y herramientas, según las realidades y contextos de cada negocio.
“Detrás de cada emprendimiento hay familias que dependen de ellos, por lo que es fundamental mejorar el acceso a herramientas, financiamiento y acompañamiento, especialmente en algunos grupos como mujeres y personas mayores de 50 años”, dice Cristián Schalper, gerente de programas sociales de Fundación Luksic.
De acuerdo a los datos, 46% de los emprendedores declara ventas de hasta $1 millón, de los cuales un 21% no supera los $500 mil mensuales. Los datos además muestran que, entre los emprendimientos más antiguos, es mayor la proporción que se ubica en los tramos de ventas más altos: mientras sólo 3,8% de los negocios con menos de seis meses supera los $5 millones mensuales, esta cifra se eleva a 17,6% entre aquellos con más de tres años.
Ventas más bajas para mujeres, pese a prácticas similares de gestión
Aunque mujeres y hombres reportan prácticas similares -como tener separadas las finanzas personales de los negocios o llevar registro de los gastos-, persisten brechas económicas relevantes.
Las mujeres se concentran en mayor proporción en los tramos de menores ingresos: un 27% percibe entre $500 mil y $1 millón, frente al 21% de los hombres. En cambio, a medida que aumentan los ingresos, la presencia masculina se vuelve predominante: un 13% de los hombres se ubica entre $1 millón y $3 millones, versus un 10% de las mujeres, brecha que se amplía en los tramos más altos, donde 31% de los hombres está sobre el millón, mientras que solo el 21% de las mujeres y 18% de los hombres supera los $5 millones, en comparación con el 11% de las mujeres.
Los datos también muestran diferencias en los rubros en que las mujeres se desarrollan, siendo principalmente actividades como alimentación (26%) y comercio (23%), mientras que los hombres tienen mayor presencia en servicios más diversos como alojamiento, automotriz, construcción, servicios turísticos, entre otros, (25% versus 16%). A esto se suma una menor participación femenina en áreas como tecnología, donde menos del 1% está presente, frente al 5% en el caso de los hombres
En algunos indicadores de gestión, las mujeres muestran mejores resultados que los hombres: 55% de las mujeres declara haber utilizado herramientas como el modelo Canvas -instrumento de gestión visual- para estructurar su negocio, frente a 42% de los hombres, y 75% cuenta con métodos de pago con tarjeta, versus 66% en el caso masculino.
A esto se suma una menor escala de operación: 53% de las mujeres contrata personas, versus el 64% de los hombres y cuando emplean, lo hacen en menor proporción. También se observan brechas en el uso de herramientas digitales básicas -como Excel, Word o PowerPoint-, utilizadas por 56% de las mujeres frente a 70% de los hombres.
Emprendedores +50: la deuda en digitalización e inclusión
La edad promedio de los emprendedores es de 44 años y, según los datos, un 27% tiene 50 años o más. En este grupo, la adopción de herramientas digitales es más baja: solo 21% utiliza plataformas de e-commerce, frente al 28% entre quienes tienen entre 25 y 49 años, y 26% no cuenta con redes sociales, proporción que baja a 15% en los tramos más jóvenes.
“Es fundamental impulsar redes de apoyo para los emprendedores, especialmente para las mujeres y los adultos mayores de 50, para que puedan sacar adelante sus negocios. Así, no sólo abrimos oportunidades a los emprendedores sino que contribuimos directamente al desarrollo del país”, señala Cristián Schalper.
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