Referentes en STEM: visibilizar a mujeres en ciencia no sólo inspira vocaciones, también retiene talento
Las cifras muestran que las mujeres desertan menos durante el primer año de educación superior, se titulan más que los hombres y demoran menos en terminar sus estudios. Aun así, solo una de cada cuatro inscripciones en carreras STEM corresponde a ellas y, entre quienes investigan en el país, apenas una de cada tres personas es mujer. La evidencia señala que visibilizar a mujeres en ciencia es clave para atraer talento y revertir estas cifras.
En Chile solo una de cada cuatro inscripciones en carreras relacionadas con la ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (conocidas como STEM) corresponde a mujeres, pese a que ellas representan el 53% de la matrícula total en educación superior. La brecha es preocupante si se considera que, según estimaciones de Naciones Unidas, para 2050 el 75% de los empleos estará vinculado a estas áreas.
Las cifras muestran que en Chile las mujeres desertan menos en primer año, se titulan más y terminan sus carreras en menos tiempo que los hombres. Según datos del Ministerio de Educación, la tasa de retención de primer año en pregrado favorece a las mujeres por 3,6 puntos porcentuales, y que en 2025 ellas representaron el 56% del total de las titulaciones. Además, en promedio se titulan más rápido.
Aun así, su presencia sigue siendo minoritaria en los espacios científicos y tecnológicos. Según cifras de la Subsecretaría de Educación Superior de Chile entregadas en 2025, 79.339 mujeres estaban matriculadas en carreras STEM, frente a 291.680 hombres. La subrepresentación también se observa en la carrera científica: en América Latina y el Caribe, las mujeres representaban menos del 30% del total de investigadores en 2019, de acuerdo con la UNESCO.
En Chile, las diferencias también se reflejan en la realización de estudios e investigación. Una encuesta de 2026 sobre brechas de género en la academia -realizada por docentes de la Universidad Adolfo Ibáñez, la Pontificia Universidad Católica y la Universidad Andrés Bello- reveló que las académicas dedican un 11,8% menos de su carga laboral a la investigación y publican un 40% menos de artículos científicos que sus colegas hombres, además, siguen estando menos representadas dentro del personal académico, con una diferencia que aún alcanza los 8 puntos porcentuales respecto de los hombres en estos espacios.
La importancia de los referentes
Una de las estrategias más efectivas para cerrar esta brecha, coinciden diversos estudios, es visibilizar referentes femeninos. Uno de ellos, publicado en la revista científica Journal of Science Education and Technology, que encuestó a 788 estudiantes de último año de pregrado y posgrado de una universidad de investigación STEM y a diez mujeres líderes en profesiones STEM. De todas las mujeres encuestadas, el 87% informó haber encontrado modelos a seguir mientras estudiaba en el Instituto, en comparación con el 77% entre los hombres y una de sus conclusiones fue que el éxito en ciencia e ingeniería depende de interacciones efectivas con mentores y modelos a seguir.
En la academia, estos se conocen como “role models”, y su impacto puede ser significativo: ver a otras mujeres liderando en ciencia o tecnología aumenta la probabilidad de que niñas y jóvenes se proyecten en esas áreas.
Con ese objetivo, Fundación Luksic realizó la segunda temporada del podcast Mujeres que Todo lo Pueden, una serie de conversaciones con científicas, investigadoras y profesionales que están impulsando innovación en el mundo STEM.
“Mostrar a mujeres liderando en ciencia y tecnología cumple un rol doble: inspira a las niñas a proyectarse en estos campos y, al mismo tiempo, fortalece a quienes ya están en ellos, promoviendo que más mujeres permanezcan, se proyecten y se atrevan a tomar espacios de liderazgo en entornos que siguen siendo mayoritariamente masculinos”, explica Fernanda Orellana, directora de Educación de Fundación Luksic.
En total el proyecto cuenta con dos temporadas de 20 capítulos en Spotify y Youtube con mujeres que están transformando la ciencia y la tecnología, entre ellas Komal Dadlani, bioquímica y cofundadora de Lab4U, María de la Luz Osses, ingeniera civil metalúrgica y gerenta general de Minera Zaldívar, y Matilde Gaete, joven de 21 años que se entrena para ser la primera mujer del país en llegar al espacio.
“Nací en Arica, soy hija de migrantes indios y llegué a la ciencia movida por la curiosidad, sin saber muy bien en qué me estaba metiendo. En mi familia era importante que yo fuera a la universidad y pudiera salir adelante, y en el camino descubrir historias de otras científicas me hizo pensar que yo también podía estar ahí”, describe Komal Dadlani, participante del podcast.
Algo similar vivió la investigadora Denise Uribe, otra de las entrevistadas, quien recuerda lo solitario que puede ser abrirse camino en disciplinas altamente masculinizadas: “Cuando entré a Ingeniería Informática, entré a la sala y yo era la única mujer. En otras secciones éramos dos. En la academia me di cuenta de que existían redes entre mujeres científicas y que podíamos construir algo más interesante e incluir a más mujeres”.
